En México, el cempasúchil es más que una flor: es un símbolo sagrado que conecta la vida, la muerte y la memoria colectiva. Durante el Día de Muertos, sus pétalos naranjas marcan el camino para el regreso de las almas, convirtiendo al paisaje agrícola en un territorio ritual.
Este portafolio documenta el cultivo, la cosecha y la circulación del cempasúchil en comunidades rurales, donde la flor representa tanto una práctica cultural ancestral como una fuente esencial de trabajo estacional. En la actualidad, la producción local enfrenta una presión creciente debido a la importación de flores más baratas y producidas en masa desde el extranjero, lo que amenaza las variedades nativas y el sustento de los pequeños productores.
Para muchas familias, la cosecha del cempasúchil estructura la vida cotidiana cada otoño y articula relaciones de trabajo, comunidad y herencia generacional. A través de estas imágenes, exploro la intersección entre el trabajo agrícola, la tradición y la continuidad cultural, poniendo el cuerpo y el esfuerzo humano en el centro del relato.
Proteger el cempasúchil mexicano es un acto de soberanía cultural, ecológica y laboral, que garantiza que su luz dorada continúe floreciendo en los campos y en los altares de México cada noviembre.

Una joven acomoda los ramos de flor de cempasuchil que ha ido cortando.
Algunos niños ayudan a sus padres a trabajar en el corte de flore de cempasuchil en visperas de la celebracion de día de muertos.

un grupo de personas cortan las flores de un intenso naranja al atardecer.

Una mujer observa un ramo de cempasuchil que recien cortó, mientras camina entre el campo de flores,

Un hombre carga un racimo grande de cempasuchil para llevarlo a las camionetas donde lo almacenan para transportarlo a los mercados donde seran vendidos estos ramos.

A traves de la ventana de una camioneta, se observa a un hombre revisando los flores de cempasuchil.

Una persona acomoda los ramos de cempasuchil sobre la camioneta donde los transportaran mientas se e asegura que las flores queden muy bien ordenadas para que quepan mas flores en cada viaje que realicen hacia el lugar donde venderan las flores.

Una mujer trabaja cortando flores de cempasuchil, vistiendo sombrero y camia de manga larga para cubrirse de los rayos intensos del sol y tambien usando guantes para proteger sus manos.

Una mujer cuida a su bebé mientras trabaja amarrando los ramos de flores. No descuida a su hijo a pesar de relaizar un trabajo pesado durante la mayor parte del día.


Unas personas acomodan los ramos de flores en una camioneta.

Un intenso colo naranja de los cempasuchiles, hacen contraste con el inteso azul del cielo.







